Warning: A non-numeric value encountered in /home/talentea/public_html/dostoposalunares.es/wp-content/themes/Divi/functions.php on line 5841

OVERSIZE, MI GRAN AMOR

Buenas topáceos y topáceas:

 

¿Qué tal? ¿Cómo estáis? Bueno, como ya pudisteis intuir en mi anterior post, tengo una gran predilección por los jerséis Oversize, los amo con la fuerza de los mares y os los recomiendo con el ímpetu del viento. Por eso vengo a enseñaos la infinidad de posibilidades y de diferentes looks que podéis lograr combinando este tipo de jersey con diferentes prendas y complementos.

Jersey de punto Oversize, color azul colgado en una percha

Empezamos por una opción muy sexy mamita, conjuntándolo con una mini falda, botines, sneakers, zapatos o botas, conseguirás un toque súper femenino.

 

Señorita luciendo un jersey oversize combinado con minifalda

Otra opción es combinar el suéter con pantalones, equilibrando tu silueta. Porque seamos prácticas, otra cosa no pero los Oversize disimulan muchas mollejas sobrantes.

Si los combinamos con leggins o jeans y unos zapatos, botas o botines de tacón  alto, conseguiremos un efecto visual de piernas largas y estilizadas. Por otro lado, si en vez de tacones, nos ponemos un calzado más deportivo, tendremos un estilo muy chic casual.

Otra posibilidad,  aunque personalmente no me gusta mucho, es ponértelos con maxi faldas o vestidos largos, creando un look muy bohemio. Namaste hermanas.

Señorita posando con jersey oversize y falda larga hasta los tobillos

Otra chica posando con jersey oversize y falda larga con colores oscuros

También y sobre todo, puedes lucir tus jerséis con shorts, es la fórmula que más posibilidades presenta. Looks casuales, elegantes, juveniles, modernos, prácticos y muy femeninos. Pega con cualquier tipo de calzado y dependiendo de los complementos que añadas, conseguirás un estilo u otro.

Por último, pero no menos bonito, podemos transformar nuestros jerséis oversize en vestiditos cortos, eso sí, cuidadito con la largura, no sea que nos quedemos cortas. Se le puede añadir un cinturón para marcar más la figura y combinarlo con unos pantis negros y unos preciosos stilettos.

 

Muchas mujeres opinan que este tipo de jerséis son como sacos deformados, pero como podéis ver tienen infinidad de posibilidades y nos permite, sin tener un fondo de armario enorme, conseguir diferentes looks para las ocasiones que vayan surgiendo. Además, esta temporada son tendencia, no lo olvidéis.

Jersey oversize color naranja lucido por una chica

Un besitopaceo enorme, nos leeremos pronto, os adoro.

¿Eres una It girl?

Buenas topáceos y topáceas:

 

Años luz hace que no nos leemos, pero he de decir en nuestra defensa que hemos tenido problemas técnicos y asuntillos personales. Ya sabéis que cambié de madriguera y me he liado a decorar cual loca del coño, pero bueno, eso será cosa de hacer un post decorativo.

Vamos al tema que nos ocupa, que no es moco de pavo… ¡Tendencias otoño-invierno! ¿Qué os parece? Si queréis ser las topáceas más trending del lugar, tomad nota de las tendencias que vamos a dar como referencia para esta temporada.

– Vuelven los tacones infinitos en todas sus formas, botas, botines, zapatos o Stilettos. ¿Preparadas para pisar fuerte desde las alturas?

– Las chaquetas Bomber hacen su aparición estelar en esta temporada, dejándonos un saborcillo noventero. Tanto para chico como para chica, es una prenda que si te compras en un color neutro, puedes combinarla con todo.

– Las Transparencias para todas a las que os guste enseñar cacha. A mí personalmente no me van mucho, pero para gustos, colores.

– Vestidos y falditas muy pero que muy minis, combinadas con jerséis oversize, a los que por cierto adoro con la fuerza de los mares, creo que no hay nada más favorecedor. Preparar vuestras piernas serranas, que este invierno vais a lucirlas.

– Los colores tierra vuelven a ser tendencia, marrones, negros y beiges se hacen un hueco en nuestro armario.

– Manga ancha y larga. ¿Os gusta?

– El terciopelo, amado por unos, odiado por mí. Lo vamos a ver y tocar en zapatos, chaquetas y pantalones, así que si os da dentera como a mí, la lleváis clara .

– Pantalones a rallas, de talle bajo y cinturilla. Al puro estilo pirata.

– Abrigos marineros, color azul marino, con doble botonadura dorada. También podemos encontrarlos con rayas. Podemos elegir entre distintos cortes y longitudes e incluso es combinable con vestido largo.

– Blusas victorianas. Volantes, encajes, bordados y lazos son admitidos en la clásica camisa blanca. ¿Alguna se atreve?

 

Desde luego esta temporada viene de todo menos aburrida. Creada para gente con personalidad e innovadora. Ya nos contareis si os atrevéis a pasearos por la calle con algunos de estos outfit tan transgresores.

 

¡Un besi-topáceo gigante!

EL SUJETADOR, NUESTRO FIEL AMIGO

Buenas mis queridos topáceos:

 

Hoy vengo con un tema, básicamente femenino, pero oye, si algún hombre quiere regalar algo de lencería a su pareja… ¡Tomad nota!

El sujetador, nuestro fiel amigo, el que nos acompaña en todos los momentos de nuestra vida, desde la adolescencia. Por eso es tan importante saber cuál es el modelo adecuado para nuestro pecho y para cada momento del día. Así, podremos prevenir problemas de espalda, posturales o incluso afecciones mamarias.

Sujetador

Lo primero es saber que talla es la nuestra. Ya sabéis que cada mujer tiene dos tallas a la hora de elegir el sujetador. La primera corresponde al contorno de la espalda y se marca con un número, de normal del 75 al 110. En segundo lugar tenemos la copa, que corresponde a la talla de la mama propiamente dicha. Se marca con letras A, B, C, D o E.

Para averiguar que talla es la nuestra hay un truco muy sencillo.

Tomamos una cinta métrica y nos medimos el contorno de la espalda, pasando la cinta por debajo del pecho y después por encima, a la altura del pezón, siempre sin apretar.

TALLA SUJETADOR

Imaginemos que la primera medida es 95, esa será nuestra talla de sujetador y para saber la copa, hay que restar la segunda medida a esta primera. Por ejemplo, 95-75=20.

La copa A corresponde a una diferencia de 10cm. Con una diferencia de 15cm corresponde la copa B, de 17,5 la copa C, de 20cm la copa D y de 22,5cm la copa E.

Una vez ya sabemos nuestras tallas no tenemos que olvidar probarnos siempre la prenda antes de comprar, porque no todas las marcas siguen el mismo patrón.

 

Como ya he dicho, esta pieza nos acompaña durante todo el día, así que hay que saber elegir el sujetador adecuado para cada actividad.

SUJETADORES

 

De normal, el más cómodo para una jornada convencional es el denominado Foam, no aumenta ni disminuye el pecho pero si le da forma, no lleva relleno, tan solo una capita de espuma para que no se nos marque el pezón.

 

Para los momentos deportivos no nos sirve cualquier sujetador. Existen los Tops deportivos, sin aros, transpirables, sin costuras y de material elástico para que se nos acople y nos sujete como es debido para ir cómodas. Porque todas sabemos que salir a correr puede ser muy, muy incomodo si no llevamos los pechos recogidos.

 

En cambio, si tenemos una situación más especial y tenemos que ponernos elegantonas, podemos utilizar los sujetadores multi posición, que se abrochan por delante y podemos jugar con la posición de los tirantes o incluso quitárselos.

 

Para dormir es recomendable quitarse el sujetador y que los pechos queden libres, a no ser que tengas un busto muy grande y para prevenir la caída de este utilices sujetador, pero para eso ya han inventado el sujetador de noche, llamado “Nightbra”.

 

Para reducir el pecho, existen sujetadores reductores que te harán disminuir hasta una talla en la copa, distribuyendo el pecho sin oprimirlo.

Si por el contrario quieres aumentar hasta dos tallas, existen en el mercado los famosísimos “Push up”, que los encontraremos de dos estilos: los que utilizan un relleno de espuma, colocada en la parte baja del pecho y los rellenos de gel, que siempre dan un aspecto más natural.

 

Otro consejo es siempre, siempre usar sujetador con aros, recogen mejor, favorece el escote y el perfil. Los que usan aro de media luna favorecen el realce del busto, mientras que los aros completos sirven para recoger, con lo que están indicados para mujeres, sobretodo, que tienen mucho pecho.

En los únicos casos donde el aro está contraindicado es a la hora de hacer deporte, para personas en la última etapa de gestación, madres que estén amamantando a su bebe o si has sufrido una intervención mamaria recientemente.

 

Si detectas alguno de los siguientes síntomas es que tu sujetador no es el adecuado:

– Parte del pecho se escapa de la copa, creando el efecto “doble teta”.

– Los aros se te clavan.

– El contorno está demasiado suelto, así que la tira trasera se te sube demasiado.

– Los aros quedan separados de tu cuerpo.

– Los tirantes se te clavan en los hombros.

– Los tirantes se te resbalan.

– Los pechos se quedan caídos porque no tienen suficiente sujeción.

 

Para saber que el sujetador está cumpliendo su función tenemos que fijarnos en:

– El contorno está nivelado y ajustado a nuestro cuerpo.

– Los pechos están rodeados y recogidos por los aros.

– El pecho no se escapa de la copa.

– Los aros quedan planos sobre nuestro tórax.

 

Y después de esta clase magistral sobre pechos y sujetadores me despido, espero que os sirva de gran ayuda, porque llevar un sujetador inadecuado puede convertir nuestro día en un infierno, chicas. Así que un pecho cuidado es un pecho feliz.

¡Hasta la próxima topitos!

MÉTODO NO-POO

Buenas topáceos y topáceas:

 

Hoy vengo con una entrada para los más atrevidos, los que prefieren los métodos alternativos y quieren cuidar su cuerpo de manera natural.

El método No-poo, lleva muchos años entre nosotros pero hoy en día esta cogiendo más fuerza que nunca.

Es la manera de lavar el pelo sin utilizar champú ni acondicionador que contienen productos químicos y agresivos para nuestro cuero cabelludo. El método habitual se encarga de eliminar la suciedad de nuestro cabello pero también arrastra los aceites naturales que nuestro cuerpo segrega y que son tan necesarios para hidratar nuestro pelo.

Los champús comerciales contienen sulfatos, lo que nos seca el cabello y nos obliga a utilizar acondicionadores o mascarillas que lo hidraten, aunque son igualmente dañinos. Así que con el método habitual se convierte en un círculo vicioso, ya que el champú nos elimina la grasa natural del cuero cabelludo, con lo que este se vuelve loco y segrega el doble de cantidad de grasa provocando que nuestro pelo parezca sucio.

 

¿En que consiste el método No-poo?

Consiste en abandonar los champús y acondicionadores típicos y usar única y exclusivamente bicarbonato y vinagre.

El bicarbonato sería nuestro nuevo champú, que aplicaremos mezclado con una taza de agua caliente.

Para hacer la mezcla, tenemos que tener en cuenta si nuestro cabello es mas graso o mas seco. Cuanto más seco esté el pelo, menos cantidad de bicarbonato. La medida estándar está entre dos cucharitas de postre o una cucharada sopera.

El vinagre será nuestro nuevo acondicionador, al igual que el bicarbonato, hay que mezclarlo con una taza de agua, en este caso si es fría mejor, el efecto suavizante del vinagre será mas potente.

Al contrario que con nuestro nuevo champú, cuanto más seco tengamos el pelo, más cantidad de vinagre.

Bien, con las mezclas hechas, nos metemos en la ducha y empezamos con el proceso. Nos aplicamos la mezcla del bicarbonato desde el cuero cabelludo hasta las puntas del pelo, masajeando y esparciéndolo bien por toda la cabeza. Aclaramos con agua y pasamos al vinagre.

La forma de aplicar la mezcla del vinagre, es la misma que utilizamos con los acondicionadores comerciales. Dejamos que actúe unos minutos y aclaramos bien con agua.

 

Este método consigue que podamos lavarnos el cabello de una manera mas espaciada en el tiempo, evita el encrespado y hace que nuestro pelo brille, o eso dicen. Si aún así nuestro pelo seco se resiste, siempre tenemos la opción de una vez a la semana aplicarnos la mascarilla de aceite de coco que ya os comentamos en un post anterior. De esta manera todo será natural y muy sano para nuestra cabezota.

 

Este método no es instantáneo, cada cabello tiene un periodo de adaptación y de reajuste, ya que nuestro cuero cabelludo tendrá que expulsar los productos químicos que ha absorbido y equilibrar los aceites naturales que segregamos. Con lo que podemos tardar de una semana a un mes en encontrarnos con nuestro pelo deseado, solo hay que echarle paciencia.

 

No se vosotros, pero yo creo que voy a intentarlo, porque estoy un poco cansada de que las marcas me engañen, me decepcionen y me estafen. Es un método ecológico, económico y si funciona… ¡Perfecto!

¿Alguien se apunta a nuestro reto No-poo? Yo os iré contando los avances peludos que tenga.

 

Abrazos y besitos topáceos.

LONDON FOR EVER

Buenas topáceos y topáceas:

 

Esta vez vengo a contaros mi viaje por London, no tan detalladamente como Roma, ni con tanta cosa cultureta, pero oye, es que yo ya había estado por estos lares y este viaje tenia un color distinto. He ido a visitar a mi hermana, no topácea pero igualmente maravillosa, que lleva más de un año viviendo la aventura de su vida..

Bien, pues allá vamos. ¿Preparados para vivir mi experiencia londinense?

 

Sin tener en cuenta las miles de horas de retraso del vuelo, la lucha de lorzas culeras que tuve que batallar contra mi compañera de asiento por ganar espacio vital y lo vacío que estaba el aeropuerto cuando llegue… todo fue estupendo, porque el momento de abrazar a mi hermana en su nueva tierra, no tiene precio.

Por fin conocí su micro apartamento, que a pesar de ser pequeñito, es igual de caqui que la esencia de la hermana no topácea, porque eso si, ella tiene la capacidad de convertir un agujero infernal en una madriguera estilosa y acogedora, tiene ese don… A ver cuando se pasa por mi nuevo pisito y le da un toque cosmopolita londinense.

Lo primero que hicimos al despertar, como es obvio, es desayunar. Probé las gachas de avena, en serio, nada recomendables, serán muy saludables y blablabla pero es lo más insípido que puedes tomar por las mañanas. Después de una duchita nos fuimos a un local de depilación con hilos, regentado por bangladeses. Toda una experiencia, oye. Merecio la pena estar un tiempo sin hacerme las cejas, porque no veais lo chulas que las dejan. Así que ya reguapas y maqueadas, estábamos listas para patear la ciudad.

 

Primera parada, Andén nueve y tres cuartos en la estación King’s cross…Si señores, soy una gran friki de Potter, con lo que mi primera foto tenía que ser ahí.

Hicimos cola rodeada de niños con sus padres, cosa que me hizo sentir un poco ridícula, pero por fin me puse la bufanda de Grifindor, agarré el carrito cargado de baúles y una jaula de lechuza y… ¡Pataaaata!

En el anden 9 y 3 cuartos

 

Nos dimos una vuelta por la tienda de Potter que han montado al lado, estos ingleses no pierden la oportunidad de hacer negocios. Me encantó total y absolutamente todo lo que vi allí, pero sus precios son petrificus-totalus.

 

Fuimos a comer al “Borough market”, un lugar espectacular para los amantes de la comida como yo. El mercadillo esta semi cubierto, lleno de puestecitos de comida gourmet o cuanto menos, original. Vas paseando y te van dejando probar los productos, quesos franceses, cereales caseros ecológicos, chocolates artesanales del mundo, comida etíope… Total, que terminamos sentadas en unas mesitas, comiendo un par de bocatas de una especie de pato laqueado acompañado con un par de vasos de vino especiado. Esta vez si, delicioso.

En Borough market

 

Por la tarde fuimos paseando por la orilla del rio Tamesis (river Tames) y nos encontramos con un montón de grupos callejeros tocando música super multicultural, desde música del este, hasta una chica cantando opera debajo de un puente. Paramos en el teatro donde el gran Shakespeare representó sus obras, antes de morir. Hoy en día siguen con un cartel exclusivamente compuesto por funciones de este autor y con una ruta guiada por dentro, una vez mas con precios excesivos.

 

Cogimos el mítico autobús de doble piso que tanto me encanta y a la vez tanto miedito me da, porque con lo pato que soy, bajar del segundo piso en marcha, creedme, es toda una peripecia. En fin, que me desvió del tema. Fuimos al centro a tomar unas pintas de cerveza super rica, porque gastronómicamente dejan un poco que desear, pero en cuanto a cervecita no van nada mal.

 

Y aquí viene el bombazo del día… ¡Cena en uno de los sky-lines mas altos de la ciudad! Para mas señas, en plena City, con toda la gente glamourosa de Londres.

Nos pusimos guapísimas, con nuestras cejas de diseño, yo con un vestido rosa palo y negro, con unas medias negras, taconazos y el pelo secado a lo loco con un poquito de laca para crear un estilo desenfadado y salvaje. Sombra aquí, sombra allá…y cuando me quise dar cuenta estábamos dando nuestros nombres al segurata de la entrada. Cuando nos montamos en el ascensor acristalado no nos esperábamos ese despegue tan alucinante, parecía que íbamos en una lanzadera, hasta se me taponaron los oídos. Claro esta que si tienes que subir cuarenta pisos, no puedes ir a pasito de tortuga.

Dejamos los abrigos en el guardaropa y nos tomamos unos cocktails en la barra, rodeadas de gente vestida con mucho estilazo, mientras hacíamos tiempo para entrar a cenar.

Nos habían reservado una mesa al lado de la cristalera, con lo que mi hermana no topácea pudo disfrutar de las vistas nocturnas de todo Londres.

Pedimos el plato especial de la casa, de hecho el que le da nombre al restaurante, “Duck & Waffle”, o sea, pato y gofre y eso exactamente era lo que tenía el plato. Pero oye, espectacular, el pato estaba hecho justo en su punto, la masa de los gofres también y se acompañaba con una salsa con mostaza y sirope de arce. Dios, aún salibo cuando pienso en ese maravilloso pato… Si no hubiese estado rodeada de gente tan cool, hubiese lamido el plato. En serio, totalmente recomendable que hagáis una visita a este restaurante. De postre pedimos un brownie a medias.

Duck & Waffle

 

Al bajar del restaurante, en el ascensor super sónico de cristal, casi me sale el pato volando por la boca. Dos en uno, cena brutal con caída libre al mas puro estilo Port Aventura.

 

Por cierto, esa cena fue el regalo de mi hermana por mi cumpleaños. Gracias sistercisima, tu si que sabes lo que me gusta.

Y hasta aquí puedo leer, en la siguiente entrada contaré mas, porque los dos días restantes son tan subrealistas que merecen un post para ellos solitos.

 

Gracias por seguir ahí topáceos y topáceas. ¡Os adoro!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies