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Buenas queridos topáceos y topáceas:

Mi primera entrada por esta madriguera y vengo fuerte… ¡Vacaciones en Roma!

La verdad es que aún estoy de resaca post vacacional, pero sabía que o me ponía manos a la obra o el viaje se iría difuminando demasiado en mi memoria. Pues bien, ¡Let’s go!

La bella Roma ha resultado ser un gran descubrimiento, después de mi viaje a Florencia no tenía muy buen sabor de boca con respecto a Italia, pero como dice la canción, “sorpresas te da la vida ay, ay, ay”. .

He viajado sola, quiero decir que desde mi casa al aeropuerto de Roma (Ciampino) esta topita solo he tenido la compañía de la música del iPhone, eso sí, en modo avión, no vayamos a liarla.

Una vez allí me esperaba una gran amiga que hace tres años que se convirtió en romana adoptiva. Por cierto, la asistencia en el aeropuerto fue estupenda, sin mucha espera ni sobresaltos de última hora.

Así que después de dos horas de vuelo en Ryanair, sentada al lado de una pareja que no paraba de discutir sobre su futuro… ¡Ahí estaba! Dispuesta a vivir la dolce vita.

Llegué a la hora de cenar, con lo que fuimos directas a un bar siciliano, si, si, siciliano, acababa de llegar a Roma y me iba a cenar comida siciliana, así soy yo, oiga usted. Con un par de cervezas “Peroni y unos arancini, que son una especie de bolas grandes de arroz rellenas de queso y carne o espinacas, nos pusimos a hacer el planing de los próximos días.

 

Día 1: Desayuno en una terraza enfrente del Coliseo, con dos cornetos (cruasanes) y un capuchino, disfrutando del sol y la falta de turistas mañaneros.

Foto del desayuno (Capuccino y cruasán)

Ya habíamos sacado las entradas que incluían el foro romano, el coliseo y el Palatino. No sé si sabréis que la entrada a monumentos y museos en Italia es gratis para personas con
discapacidad y su respectivo acompañante, solo hay que presentar un documento que lo acredite, ya sea el certificado de minusvalía o algo similar.

El Coliseo es brutal, sobre todo si llevas el audio guía que va explicándote con todo lujo de detalles las partes por las que vas caminando. Nosotras pagamos 8 euros por un audio guía doble, la individual cuesta 5 euros, pero desde luego es totalmente recomendable. Al tener una entrada especial, no hay que hacer cola, se accede por la entrada de grupos, con lo que ahorramos un montón de tiempo.
La sensación de estar pisando un monumento que tiene más de 1900 años, que todos hemos visto películas donde aparece, que nos han hecho estudiarlo en clase y que ha sido un punto tan importante para Europa…es indescriptible a la vez que inquietante, porque si nos paramos a pensar en la cantidad de animales y personas que lucharon por sobrevivir en esa arena… En fin, no voy a ponerme en modo drama-queen. Simplemente es un sentimiento especial sentirse parte de algo así.

Panorámica mostrando el Coliseo desde dentro

 

Antes de comer dimos un paseo por el “Foro Romano”, algo espectacular, poder pasear por las calles del antiguo imperio…además, como no hay mucha vigilancia, tenemos vía libre para tocar todo lo que nos dé la gana, eso sí, con cuidadito, que no vea a nadie ahí, pico, pala, pico, pala pretendiendo llevarse un trozo de columna…¿Eh? En esta parte de la visita también estaba la opción del audio guía, pero no vimos necesario cogerlo, claro está que mi amiga no es una topácea, con lo que se facilitan mucho las cosas.Foto del Foro Romano

 

Después de comer una pizza vegetariana al horno de leña, en un restaurante que se llama “Le carrette”, situado entre el Coliseo y la Piazza Venezia, fuimos andando a ver y lanzar las correspondientes monedas a “La Fontana di Trevi”. Realmente estaba a reventar de turistas, como te descuides un poco te sacan un ojo con alguna moneda voladora, pero si eres una entusiasta de la vida y una amante de las chorradas como yo, tienes que tirar dos monedas, una para asegurarte de que volverás a Roma y otra para encontrar el amor verdadero.

 

Nuestra siguiente parada fue, para mi gusto, la más especial de todas. Mi amado “Musei Capitolini”, son tres palacios que se levantan en una misma plaza, donde podemos visitar todas sus galerías repletas de esculturas, cuadros e historia en estado puro, pero no, esa no es toda la gracia ni el encanto… La cosa es que se puede solicitar una guía accesible y táctil por el museo, donde se incluye una persona que va explicándonos todo a través de maquetas y… Aquí viene lo gordo… ¡Podemos tocar todas las esculturas originales! Si, si, si, como lo estáis leyendo, podemos palpar, reconocer y sobetear todas las esculturas originales mientras la persona correspondiente nos cuenta su historia, leyenda y simbolismo. Nuestro guía se llamaba Miele, un chico majísimo, que además de ser un experto en historia del arte, era gracioso a rabiar. Para poder disfrutar de esta visita, solo hay que ponerse en contacto con el museo vía email y solicitar una ruta táctil, que por cierto es totalmente gratuita para nosotros. ¿Qué, como se os queda el ojo? A mi loco… Fue la mejor visita a un museo que he hecho en mi vida. Lo disfruté y viví como una enana…todo tipo de esculturas de antes y después de Cristo al alcance de nuestras manos. La Venus, Hércules, Medusa, Tritón, la estatua original de la loba con Rómulo y Remo… ¡Para relamerse los bigotillos culturetas

Foto de la loba con Romulo y Remo debajo

 

Y hasta aquí puedo leer…Este viaje ha sido muy intenso y no quiero dejarme ningún detalle en el tintero, así que… ¡Continuará!

Los topos viajeros seguiremos descubriendo y colonizando nuevos territorios. Besitos y abrazos topáceos para todos.

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